Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

El Piano

por Gonzalo Vicent

 

 

 

 

 

Técnicas de la Mano Izquierda

Cuando uno ha tenido un accidente cerebral o de algún otro tenor que nos impide tocar con las dos manos; surgen dos caminos a seguir:

  1. Cerramos en forma literal y definitiva la tapa del piano.

  2. O bien decidimos  que hacer con una de ellas.

Es de conocimiento en general,  que para el pianista las dificultades  de la mano derecha y la izquierda son idénticas en principio. Pero en apariencia nada mas, ya que la imagen especular de ambas manos plantea diferentes alternativas. Así que voy a hablar exclusivamente de una de ellas, puesto que es el tema que nos ocupa y especialmente en mi caso.

No  pretendo escribir un tratado de técnicas pianísticas, ya que abundan y de los muy buenos, sino referirme  a las múltiples peripecias por las que debe atravesar una persona que  decide tocar con una sola mano.

La Técnica

Lo primero y básico es querer nuestra única mano porque mucho peor y dramático hubiese sido perder las dos. A veces a lo largo de nuestro entrenamiento vamos a extrañar la derecha, pero tenemos que  ir adelante. El primer problema que se nos presenta es abarcar las ochenta y ocho notas del teclado, nada mas que con cinco dedos. Por eso es que hay que recorrerlo con la mayor fluidez y solvencia posible; otro problema en cuestión son los saltos que deberemos hacer entre los extremos graves y agudos del mismo. Así es que la precisión a alcanzar debe ser fundamental, ya que las posiciones de los acordes van a ser mucho más abiertas que antes.

Debemos cubrir el bache armónico que inevitablemente se produce al no disponer de los diez dedos, drásticamente nuestra escritura debe cambiar de dos manos a una, sin que se note el cambio o lo menos posible, debe ser cualitativo y no cuantitativo

Es de capital importancia  lograr una independencia entre los cinco dedos, ya que al prescindir de la mano derecha la multiplicidad rítmica se va a ver resentida. Este es un aspecto sumamente importante,  la dificultad técnica en abordar ritmos disímeles, se compromete muchísimo al no tener las dos manos. Otro tema sería el de la dinámica, sí bien hay que tenerlo en cuenta,  dado que es normal que todas las energías se concentren en la mano izquierda. Las sustanciales diferencias entre  “forte” e  “piano”  deben ser tratadas con sumo cuidado, porque el poderío que teníamos con ambas manos  se canaliza a través de una sola. Esto puede ser evidente pero no hay que descuidarlo

Siempre me ha obsesionado  la ejecución de las escalas y su consecuencia inmediata que son los arpegios, con la mano izquierda tenemos que cambiar alternativamente la acentuación, ya que disponemos del teclado en su totalidad.

Primero en grupos de cuatro y luego en subdivisión ternaria utilizando cuatro octavas en forma ascendente y descendente, porque es la única forma  de cambiar el acento de dedo en dedo. También es muy provechoso hacerlo en seiscillos, dado que la mano izquierda puede abarcar todo el registro completo del piano.

Es muy útil un trabajo meditado y a conciencia de las octavas y décimas, nos va a dar la presteza necesaria para realizar saltos grandes a lo largo del teclado. Las mismas se pueden ejecutar en forma quebrada desde la octava grave hasta la aguda, salteando en principio dos octavas y luego tres en forma sucesiva hasta el final, tanto en movimiento ascendente como descendente.

Bibliografía

Recomiendo un libro en especial porque puede ser de gran ayuda que es “Daily technical studies for the pianoforte” de Oscar Beringer de la editorial inglesa Bosworth. Todo el material es muy completo y sobretodo los estudios de extensión que dejan mucha experiencia para la mano izquierda.

La literatura para ésta no es profusa, contrariamente con lo que ocurre para ambas manos, quizás es lógico que no esté contemplado  el hecho de tocar con una, que es una rareza como es obvio. De cualquier manera es bastante lo que se puede hacer agudizando un poco los sentidos.

Partituras

Hay una versión de los estudios de Chopin para la mano izquierda, una chacona de Bach entre los estudios de Brahms, dos Nocturnos de Scriabin y los dos monumentales conciertos de Ravel y Prokofiev, salvo algunas otras composiciones no hay mucho más. Los grandes músicos le han consagrado diferentes pasajes para nuestra mano, un poco apuntado en mi criterio a la virtuosidad, pero es poco  lo que hay, insisto  de específico para una sola mano sea la derecha o izquierda.

Me ha sido de gran utilidad las “Variaciones Goldberg de Bach”. Porque usando midi me ha permitido tocar indistintamente  tanto una mano como la otra siempre con la mano izquierda. En algunos preludios de Chopin me interesó la grafía en particular de la derecha, por supuesto tenemos innumerables ejemplos gracias a dios, de como utilizar las diferentes manos.

En ciertos períodos de la música  la naturaleza más melódica de la mano derecha, ha dejado un poco relegada a su papel armónico a la izquierda. A comienzos de la segunda mitad del siglo XIX y mucho mas en el siglo XX es donde el desarrollo del piano  alcanza dimensiones impensadas hasta esos días.

Por eso creo que al instrumento se lo ha explotado y experimentado casi como a ningún otro, sigue siendo por su naturaleza orquestal único. Tenemos todavía la posibilidad de seguir estudiando lo que tiene que ver con la forma, aspecto importante, con la parte armónica cuyos términos han sido medidos en forma exhaustiva.

Pero para terminar siempre me ha llamado la atención lo concerniente a la economía de recursos, tema en el que deberíamos reflexionar.

Próximamente voy a volcar en Midi Files todo lo que estado haciendo en forma práctica y espero que pueda servir de pequeño aporte  para los que como yo han sufrido este problema.

La lucidez en la música nos debe alumbrar para sentir las grietas ocultas que están detrás de todas las cosas.

© 2000 Copyright Gonzalo Vicent
webmaster@elpiano.com.ar